lunes, 30 de septiembre de 2013

Cap. 7: La Edad de Oro (cont.): Otros juegos de New World Computing

«Tunnels & Trolls»

New World Computing es más conocida por sus juegos de estrategia por turnos «Might and Magic» y «Heroes of Might and Magic» que por cualquier otro de sus productos, aunque también experimentaron con otras franquicias durante la Edad de Oro. Uno de los más interesantes de estos proyectos secundarios es «Tunnels & Trolls: Crusaders of Khazan» de Neil Hallford, publicado en 1990 y basado en el popular juego de rol de mesa de Ken St. Andres, el cual fue un respetable competidor de los juegos de rol de TSR a principio de los 80. Aunque sólo unos pocos parecen recordar la versión de ordenador, aún sigue siendo publicado por Flying Buffalo, creadores del juego de mesa.

«Crusader of Khazan» permite a los jugadores controlar hasta cuatro personajes en un grupo. Pueden crear sus propios personajes o usar los que vienen pregenerados aunque el grupo puede ser modificado más tarde, sustituyendo los personajes pregenerados por los personalizados o viceversa. La creación de personajes es bastante convencional, con cuatro razas —humano, elfo, enano y “hobb”, una raza diminuta y mañosa que suena sospechosamente parecida a los hobbits de Tolkien—. Los atributos son inteligencia, suerte, constitución, destreza, carisma, velocidad y fuerza, aunque aquí la fuerza sirve de manera diferente para guerreros y magos: en el caso de los magos la fuerza determina la potencia de los hechizos, mientras que para los guerreros determina la cantidad de daño físico que causan con armas. Las tres clases con guerrero, mago y aventurero. De los tres, el aventurero es el más flexible, teniendo la habilidad de llevar cualquier arma, aprender hechizos y, por supuesto, abrir cerraduras y desmontar trampas. El último paso en la creación del personaje es elegir un retrato, habiendo dos para cada clase y sexo.

El sistema de combate es similar al de la «Gold Box»: basado en turnos y ofreciendo una vista cenital. La iniciativa (quién golpea primero) viene determinada por la puntuación en velocidad. Una agradable novedad aquí es la instrucción “empujar”, la cual permite a un guerrero con gran fuerza intentar lanzar a un oponente al agua u otra zona desfavorable, provocándole daño. El sistema de magia también merece una mención aunque sólo sea por los hilarantes nombres de hechizos que vienen en el manual, tales como “Oh! Vete lejos”, “Toma esto, amigo” y “Pobrecito”. Este es el tipo de humor y franqueza que impera a lo largo de este juego sin ninguna pretensión. El sistema de magia también es mejorado gracias a la opción de imbuir de más poder a los hechizos básicos, haciéndolos más poderosos o más duraderos. Todo el juego transcurre en su mayor parte en una vista cenital, con dos pantallas diferentes para la exploración y el combate.

«Crusaders of Khazan» tiene además otras características atrayentes, como la posibilidad de comprar monturas para reducir los tiempos de los viajes, un buen automapa, montones de misiones secundarias y una prosa bastante pulida  tanto en el manual como en el texto del juego. Considerándolo todo, es un juego de calidad tanto para novatos como para fans de los CRPGs avanzados y uno se pregunta por qué no atrajo mucha atención. Algunos críticos se quejan de su incómodo interfaz y sus deslucidos gráficos, aunque otros juegos con problemas similares han tenido más éxito. Mi apuesta es que pasó desapercibido. Había muchos juegos asombrosos en las estanterías en 1990 y quizás New World Computing quiso centrarse en la franquicia de «Might and Magic». Cualquiera que quiera jugarlo debería comprar la edición 30 Aniversario de «Tunnels & Trolls» de Flying Buffalo, la cual incluye el juego y la documentación en un CD-ROM.

«Planet’s Edge»

En 1991 New World Computing publicó otro juego diseñado por Neal Hallford, esta vez un CRPG de ciencia-ficción llamado «Planet’s Edge», un híbrido parecido a «Starflight» y «Sentinel Worlds». Este juego es usualmente descrito como una “space opera” y dados sus personajes fuera de lo normal y el épico tamaño de su trama, el epíteto parece confirmarse. Aunque generalmente ignorado por los aficionados a los CRPGs de hoy en día, el juego es reseñable en diversos aspectos y, al igual que «Crusaders of Khazan», merece más atención que la que ha recibido.

La trama es esencialmente del tipo “encuentra el objeto”, aunque en lugar de una espada o un orbe, es el propio planeta Tierra el que ha desaparecido, o para ser más precisos: su masa ha desaparecido, dejando poco más que una pequeña luna en órbita (uno se pregunta cómo la luna podría mantener así una órbita). El jugador controla un grupo de cuatro personajes pregenerados que deben descubrir cómo recuperar el planeta y salvar a la humanidad.

El juego se jacta de tener más de 500 planetas para explorar, llenos de criptogramas, juegos de lógica y puzles basados en objetos destinados a retar a los jugadores más ingeniosos. El combate transcurre en tiempo real y en una perspectiva cenital que recuerda al modo de combate visto en «Star Control». Como en la mayoría de los otros juegos de New World Computing existen muchas misiones opcionales aunque esta vez recuerdan más a los episodios de Star Trek que a las historias de Conan o el rey Arturo.

Quizás la novedad más interesante es que los jugadores deben construir sus propias naves espaciales, armas y armaduras usando materias primas, las cuales pueden adquirirse mediante la minería o comerciando con extraterrestres. Existen docenas de estos elementos que van desde humildes organismos y gases inertes hasta materiales híbridos e isótopos alienígenas. Estos elementos están clasificados de acorde a su rareza y, naturalmente, los elementos más raros son más valiosos y útiles.

Otra novedad es la posibilidad de clonar a miembros caídos de la tripulación. A pesar de que los cuatro personajes del juego están pregenerados con sus propios atributos y habilidades, los jugadores pueden modificarlos durante el proceso de clonado, reorganizándolos según les parezca. En cualquier caso, los personajes tienen cuatro atributos (cuerpo, inteligencia, agilidad y suerte) y tres habilidades básicas (el número de habilidades secundarias que pueden aprender depende de su puntuación de inteligencia). Las 16 habilidades son las que uno puede esperar de un juego de este tipo, como astronavegación, que permite pilotar una nave, y primeros auxilios.

Desafortunadamente el juego carece de un sistema de niveles coherente, aunque la fuerza del grupo se incrementa a medida que recolectan materias primas y crean armas y equipamiento más poderoso. Algunos críticos se quejaron de que los elementos de rol eran demasiado pobres y de la imposibilidad de crear personajes desde cero. Otros vieron necesarias estas limitaciones ante la necesidad de crear una trama y una estructura dramática más coherente. También hubo quejas sobre algunos fallos desesperantes y de la abundancia de errores gramaticales y tipográficos. En resumen, el juego prometía mucho pero su falta de pulimento y de un buen sistema de niveles lo han hecho un desconocido a día de hoy.

0 comentarios:

Publicar un comentario

 
;