«Starflight» y los CPRGs de simulación espacial
Hasta el momento hemos citado tres sagas que pertenecen a los que podríamos llamar los CRPGs de simulación espacial: «Space» de Edu-Ware, «Empire» y el «Universe» de Onmitrend. Estos juegos evolucionaron a la par que los CRPGs más convencionales de espada y brujería, aunque el grado con que cada uno mantuvo su aspecto rolero varía en cada uno de ellos. Ahora vamos a hablar del que probablemente sea el más exitoso de estos híbridos, «Starflight» de Binary Systems, publicado en 1986 por Electronic Arts. A pesar de que «Starflight» es principalmente un juego de exploración espacial, incluye elementos de CRPG, el más notable de ellos el de poder entrenar a una tripulación a medida que el juego avanza así como una nave que puede ser equipada con mejores armas y equipamiento.
Me gusta pensar en «Starflight» como un CRPG de Star Trek, aunque sin ningún apoyo oficial por parte de Paramount. El juego contiene bastantes reminiscencias de muchos episodios de la popular serie de ciencia-ficción y parece estar estructurado alrededor del concepto de las misiones al espacio profundo. Hay un capitán, un oficial de navegación y demás miembros, y el manual y los textos del juego hacen obvias alusiones a dicho concepto como “¡ve valientemente donde ningún hombre ha estado antes!” De hecho algunos analistas bromearon diciendo que era el mejor juego de Star Trek jamás hecho.
La historia detrás de «Starflight» es de alguna manera similar a la que encontramos en el anterior «Universe». El tema central es de nuevo el de una distante colonia que se ve aislada de su mundo natal (o, para ser más precisos, de su galaxia natal) y debe valerse por sí misma. Sin embargo, esta vez el periodo de aislamiento es mucho más largo (1000 años) y nos situamos en el momento posterior a una devastadora catástrofe que ha llevado a la colonia de vuelta al barbarismo. Afortunadamente, ha transcurrido el tiempo suficiente como que para los colonos hayan regenerado la civilización y redescubierto la ciencia y la tecnología. El juego empieza poco después de haber descubierto de nuevo el vuelo espacial y empezar a darse cuenta de que los viejos mitos sobre que en su origen eran una colonia de la Tierra, de acuerdo con las últimas evidencias arqueológicas, no son tales mitos. Como añadido, la gente de Arth parece estar amenazada por la misma raza guerrera que acabó con sus ancestros. Una historia bastante rica y llena de interesantes giros, pero que sólo son revelados a medida que el jugador avanza en el juego.
Los jugadores empiezan comprando una nave, contratando una tripulación y pagando por cualquier entrenamiento que pueda permitirse. Los miembros de la tripulación pueden ser de cualquiera de las cinco razas disponibles (humano, elowan, thrynn, velox y androide), cada una con sus propios atractivos y limitaciones. Además pueden pertenecer a una de entre seis profesiones: capitán, oficial científico, navegante, ingeniero, especialista en comunicaciones y médico. Las razas también provocan variaciones en cuanto daño pueden recibir (durabilidad) y cómo de rápido pueden aprender (tasa de aprendizaje). Una vez la nave está equipada y tripulada es momento de empezar a recabar información y conseguir beneficios.
Como otros juegos en este género, «Starflight» ofrece diferentes tipos de jugabilidad, como la minería, venta de objetos, captura y venta de especies alienígenas exóticas, localización de planetas viables para su colonización y, para aquellos carentes de escrúpulos, piratería (pero sólo como autodefensa, por supuesto). En todo caso, el jugador puede pasar gran parte del tiempo explorando el espacio así como deambulando por la superficie de los planetas en vehículos todoterreno. Los jugadores que tengan éxito conseguirán en algún momento el suficiente capital como para comprar mejor equipamiento, el cual les llevará a través de cinco fases de desarrollo tecnológico a medida que el juego avanza.
Los momentos de combate del juego son sin duda la peor parte, algo aburrido con iconos representando las naves combatientes en una pequeña ventana. Los jugadores dedican su tiempo básicamente a esquivar el fuego enemigo y esperando que sus láseres o misiles con suerte anulen las defensas de sus rivales y lo que en último término importa es quién tiene el mejor equipamiento. De hecho, muchos jugadores se esfuerzan en evitar el combate todo lo posible, prefiriendo la comunicación con los alienígenas y aprender lo suficiente sobre su cultura y lenguaje para establecer el contacto más útil posible.
Presuntamente «Starflight» tardó 15 años en hacerse y, si crees lo que dice la caja y el material promocional, los retrasos se debieron al excesivo perfeccionismo por parte de los desarrolladores. En cualquier medida el juego fue un éxito, ganándose la ovación de la crítica y figurando de manera rutinaria en las listas de los mejores juegos jamás realizados. Apareció primero para DOS y Tandy con soporte para gráficos EGA y más tarde fue versionado para la mayoría de las plataformas disponibles, incluyendo la Sega Megadrive.
Las rutas comerciales de la nebulosa
Binary Systems repitió en 1989 con «Starflight 2: Trade Routes of the Cloud Nebula», un juego muy similar al primero aunque con una nueva historia, alienígenas, tecnologías y la posibilidad de comerciar con razas alienígenas así como con la estación base. Los gráficos también fueron mejorados pero, en general, es más de lo mismo, ciertamente algo bueno dada la calidad del primer juego.
Electronic Arts había firmado un contrato con Tsunami Media para desarrollar un tercer juego de la saga, pero debido a “diversas razones” el acuerdo fracasó y Tsunami se vio forzada a publicar el juego por ella misma, eliminando todas las referencias a la saga original. Sea como sea, este juego lanzado en 1993, «Protostar: War on the Frontier», fue un modesto éxito para la compañía -aunque no todos los fans de «Starflight» llegaron a enterarse de su existencia. Actualmente se encuentra en producción un «Starflight III» hecho por fans y han llegado a recibir aprobación formal por parte de Binary Systems para usar el título de la marca.
La influencia de «Starflight» es evidente en muchos juegos posteriores, como «Star Control 2: The Ur-Quan Masters» en 1992, así como en otros muchos CRPGs de temática de ciencia-ficción que comentaremos en siguientes capítulos. Y aunque esta saga tiene mucho en común con el viejo juego de Omnitrend «Universe», todavía está lleno de innovaciones y, como mínimo, una aguda sensibilidad para con su audiencia y un diseño magistral.
«Sentinel Worlds» y «Hard Nova»
Uno de los muchos juegos notables inspirados por «Starflight» es «Sentinel Worlds I: Future Magic» de Karl Buiter, un juego que Electronic Arts publicó en 1989. El jugador empieza por formar una tripulación de cinco miembros a quienes se les asigna puntos de habilidad de temas tan diversos como artillería, piratería y reparación de vehículos todoterreno; y el combate puede tener lugar tanto en tierra como en el espacio y significa algo más que ver quién la tiene más grande. Además, el jugador debe elegir las respuestas correctas de un menú durante las conversaciones, ya que una mala elección puede llegar a obligarle a recuperar una partida anterior.
Como muchos CRPGs anteriores, «Sentinel Worlds» incluía un libro con pasajes numerados que el jugador debía consultar en ciertos momentos del juego. Estos pasajes añadían un elemento literario al juego pero obviamente representaban interrupciones mucho mayores que las escenas cinemáticas que tan frecuentemente vemos en los juegos modernos. Al igual que el «The Wizard’s Crown» de SSI, «Sentinel Worlds» es un juego complicado con una curva de aprendizaje pronunciada, factores que explicarían por qué el juego no recibió la atención que se merece.
Buiter continuó con «Hard Nova», lanzado en 1990 y también publicado por Electronic Arts. Este juego tiene una atmósfera más cyberpunk y no es una secuela oficial de «Sentinel Worlds», a pesar de compartir la mayoría de sus conceptos jugables. Quizás el mayor cambio está en el rol del personaje principal, ahora un mercenario en lugar de un oficial militar. Aunque ambos juegos siguen atrayendo al jugador nostálgico ocasional, «Hard Nova» es considerado normalmente el mejor de los dos.
El fin del principio de la Edad de Oro
En el presente capítulo nos hemos mantenido estancados mayormente entre 1985 y 1986. Fueron unos años de verdadera abundancia para los aficionados a los CRPGs, pero aún había mucho más en camino. En el siguiente capítulo hablaremos de los famosos juegos de SSI incluídos en la serie «Gold Box», títulos con la licencia oficial de AD&D que establecieron una larga y fructífera franquicia. Hablaremos también del auge de los juegos en tiempo real con una vista 3D en primera persona como lo fueron «Dungeon Master» de FTL y «Eye of the Beholder» de SSI y veremos como Sir-Tech se pone al día dando comienzo a la siguiente gran oleada de titulos de «Wizardry».
Sin embargo, es durante el inicio de la Edad de Oro que el CRPG se confirma a sí mismo como un género de juego de ordenador viable y duradero. La crítica ya no tuvo que seguir explicando en cada análisis qué era un CRPG, ni tuvo que comparar cada nuevo juego con «Ultima», hasta ahora la única manera de hacer ver a los jugadores que esos juegos ya les eran conocidos. Más aún, los CRPGs se fueron diversificando, avanzando desde los modelos de «Ultima» y «Wizardry» y explorando nuevos horizontes. Y por último, el hardware, que fue acercándose rápidamente al estándar de los 16 bits y el IBM PC fue gradualmente reemplazando a Commodore y Apple como la plataforma de ordenador dominante. Los desarrolladores finalmente dispusieron de más memoria, espacio de almacenamiento y potencia gráfica para trabajar con todo ellos, y nunca echaron la vista atrás. Pasemos pues a la segunda mitad de la Edad de Oro.
